Europa sufre un grave problema de sobrecualificación y España encabeza la lista de países con las cifras más alarmantes. En 2024, la tasa de personas con un título de educación terciaria que ocupaban puestos de trabajo para los que no es necesaria esta formación en Europa fue del 21,3%, mientras que este mismo porcentaje en España ascendió hasta el 35%, un nivel que no alcanza ninguno de sus socios comunitarios.