Las autoridades argelinas van a comunicar este jueves al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que aceptan incrementar el bombeo de gas El país magrebí subirá el bombeo diario a 32 millones de m3 a través del Medgaz, casi el máximo que permite el tubo
En un momento de tensión de precios de la energía por los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, la Administración de Trump presiona para que el Parlamento Europeo apruebe sin enmendar el tratado comercial
Los exportadores rusos duplicaron con creces las ventas de gas licuado de petróleo a los países bálticos en 2022, parte del cual se vendió a Ucrania, según datos de tres fuentes comerciales y de manipulación de mercancías que cubren la región.
Rusia sigue aumentando sus envíos de gas a España. Cabe recordar que España es el tercer mayor importador de gas natural licuado (GNL) procedente de Rusia en los seis primeros meses de esta guerra, tras Francia y Bélgica. Según el centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA en sus siglas en inglés) España compró por valor de 750 millones de euros durante julio y agosto y le situaron a la cabeza por delante de Francia y China.
En el marco de esta nueva orgía del paneuropeísmo provocado por la agresión de Rusia a Ucrania, España se ha venido arriba asumiendo como propios cuantos mandatos le vienen proponiendo o imponiendo –nunca están claros los límites–, Bruselas y la OTAN. Nuestro país no corría el riesgo de quedarse sin el gas ruso, pero, para no ser menos que los demás, acaba de cegar con torpe mano diplomática el suministro de gas argelino
El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, ha admitido que las compras de gas ruso de la Unión Europea desde 2022 equivalen al precio de 2.400 nuevos cazas F-35 para el Kremlin y se ha comprometido a “hacer mucho más” para poner fin a estas importaciones porque, de lo contrario, el bloque estará “ayudando indirectamente a llenar el cofre de guerra de Putin”.
Carmen Viñas, corresponsal de Cadena Ser en Alemania, nos cuenta la curiosa propuesta de una asociación de agencias de viaje alemana para ahorrar gas: extender las vacaciones en otros países . Una asociación de viajes ha propuesto que el estado subvencione a los jubilados para que puedan alargar sus vacaciones en destinos cálidos durante el invierno y así tener un menor consumo energético.