Siete urnas funerarias cerámicas, dos de ellas de grandes dimensiones, fueron encontradas bajo las raíces de un árbol caído en una zona de várzea (terrenos inundables) de Lago do Cochila en el estado brasileño de Amazonas. Lago do Cochila forma parte de un conjunto de islas artificiales construidas por comunidades indígenas hace siglos o incluso milenios, mediante estructuras que fueron elevadas con tierra y fragmentos cerámicos para permitir así la ocupación permanente incluso en época de inundaciones.