La inflación, es decir, la subida de los precios unido a la congelación de salarios ha convertido a España en el país de la Unión Europea con mayor empobrecimiento generalizado de su población. Los datos contrastan especialmente con los registrados en el resto de países del eurogrupo: el salario por hora ha aumentado un 1,6% en la eurozona, un 2,1% si se incluye también a los países que no comparten la moneda única.
Nuestros neoliberales gobernantes llevan ya varios años intentando convencer a la ciudadanía que gracias a sus ímprobos esfuerzos lo peor de la crisis ha pasado y que los españoles no tenemos nada que temer y que un día de estos seremos todos ricos y felices.
La tasa de desempleo ha caído al 14,55% en el tercer trimestre, pero todavía hay 727.200 parados más y 818.300 ocupados menos que hace una década. "La tasa de paro baja al 15% por primera vez en una década" o "España supera los 19,5 millones de ocupados, máximo desde 2008", son algunos de los titulares que hemos podido leer estos días a cuenta de la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre que publicó el jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La pérdida de la capacidad de compra, el desempleo y el aumento irracional de las tarifas golpearon violentamente a la clase media argentina. La historia de una pareja de clase media que quedó en la calle refleja el futuro incierto de muchas familias en un año electoral.
"En esta ocasión voy a empezar el artículo por el final, de modo que si me permite el lector, consigno lo que esconde la Agenda 2030: inflación, empobrecimiento y ruina, Qatargate y otras corrupciones, prevaricación, vasallaje y pérdida de la ventaja competitiva entre otras maldades."