La historia de Carmen Villamide es la historia de tantas personas de la España de los años 50, 60, y 70 que se ven obligadas a emigrar en busca de un trabajo y un futuro mejor. La comunidad se pone en contacto con Cristina, la hija de Carmen, ha llegado el momento de arreglar los papeles de la jubilación. Miran su vida laboral y recibe el bombazo: a Carmen después de toda una vida trabajando no le corresponde nada, no tiene jubilación, porque no ha cotizado el mínimo de 15 años necesarios.
Ya explicamos en Laboro que los contratos fijos no existen, porque el despido es libre con pocas. También explicamos que la mayoría de los contratos temporales están en fraude, por lo que si te echan puedes demandar y cobrar la misma indemnización que un indefinido. Por lo que ser indefinido no es ninguna mejora legal respecto a ser temporal en fraude. Pero hay trabajadores que dicen que ser indefinido sí que es mucho mejor por una razón principal e incluso única: para que les den la hipoteca para comprarse un piso.
La evolución de algunos indicadores económicos no parece respaldar la euforia económica actual de nuestro gobierno (véanse los posts recientes de Jesús y de Juan ). Otros, ni tan siquiera parecen haber respondido transcurridos ya tres años de esta nueva fase expansiva del ciclo. Este es el caso de los indicadores de emancipación de nuestros jóvenes. Estos indicadores también interesan a los economistas porque en el corto plazo determinan la tasa de fertilidad y la edad de entrada en el mercado de trabajo, lo que en el largo plazo afecta a...
Observatorio de Emancipación hizo público su estudio correspondiente al primer semestre de 2024, donde las buenas noticias para los jóvenes de entre 16 y 29 años son escasas: la tasa de emancipación se situó en el 14,8%, la tasa más baja desde 2006, cuando se inició este estudio del Consejo de la Juventud de España (CJE), que incide en que este valor se encuentra 3,9 puntos por debajo a la tasa previa a la pandemia del Covid-19 y 11,3 puntos por debajo de la que había antes del estallido de la Gran Recesión de 2008
Michael Rotondo, de 30 años de edad, fue demandado por sus padres Mark y Christina porque se negaba a dejar el hogar y emanciparse. Este martes se ha conocido el fallo de un juzgado de Nueva York y la balanza se ha inclinado a favor de los padres dándoles la razón.
En España más de 50.000 niños se encuentran bajo la tutela del Estado. De ellos, un 55% vive en centros residenciales, separados de sus padres. Son menores que han sufrido situaciones graves de maltrato, abuso, negligencia, desatención o abandono. Las residencias son lo más parecido que tendrán a un hogar. Pero ¿qué ocurre cuando alcanzan la mayoría de edad?
Ana Pastor, auxiliar de enfermería de 40 años, logró emanciparse a los 27 en Madrid, donde reside. Y como es habitual a esas edades, lo hizo compartiendo piso con tres amigos. Después con su pareja, con el que rompió hace tres años. Termina entonces la aventura. “Con 1.200 euros no se puede vivir en Madrid”, sentencia. Ahora reside con su padre y ahorra todo lo que puede “para poder alquilar un piso yo sola, sin depender de amigos o pareja”. Además, está estudiando Imagen para el Diagnóstico para incrementar sus ingresos. “Ganaré entre 1.600 o