Pocas dudas caben de que el contexto económico para 2019 se presenta muy diferente al de años anteriores. La desaceleración de la economía, tras años de crecimientos extraordinarios, y el fin de las políticas de estímulo por parte del Banco Central Europeo (BCE) configuran un escenario de partida menos favorable para las arcas públicas.
Varios miembros del Consejo de Gobierno del BCE han denunciado en Sintra que la guerra comercial emprendida por EEUU va camino de convertirse en una guerra de divisas del dólar contra el euro. El presidente del Banco de Finlandia, Ollie Rehn, ha devuelto el ataque de Trump acusando a EEUU de ser responsable de la ralentización económica.
La batería de estímulos aprobada este jueves por el Banco Central Europeo ha hecho más ruido que otra cosa. Aunque los 20.000 millones al mes se quedan cortos para los mercados, las críticas desde dentro del BCE y desde países como Alemania están haciendo mucho ruido. En las redes sociales se han visto comentarios de analistas tachando de "dictador" a Draghi, pero lo cierto es que la gran mayoría
El jefe del Banco Central Europeo, Mario Draghi, cuyo voto de hacer «lo que sea necesario» se considera un punto de inflexión en la crisis de la deuda de la eurozona, preside su última reunión política y conferencia de prensa el jueves en medio de preguntas sobre la inusualmente fuerte oposición interna al último paquete de medidas de estímulo que formará parte de su legado.
El primer ministro italiano, Mario Draghi, anunció hoy que el Gobierno eliminará los cargos fijos de la factura de la luz hasta diciembre para las familias y las pequeñas empresas, como medida para compensar la elevada subida de los precios, y pidió una acción conjunta de Europa para "diversificar el suministro eléctrico".
El Gobierno tiene todavía los números para seguir adelante. No es una cuestión aritmética, señalan fuentes del Ejecutivo. Es política. “La votación de hoy en el Parlamento es un hecho muy significativo desde el punto de vista político. La mayoría de unidad nacional que ha sostenido a este Gobierno desde su creación ya no existe. Estos días, por mi parte, ha habido el máximo compromiso para proseguir el camino común, también intentando buscar acuerdos para las exigencias que me hicieron las fuerzas políticas.
En un artículo en Financial Times, analiza los problemas que lastran a Europa frente a países como Estados Unidos. Draghi explica que «las barreras internas de Europa equivalen a un arancel del 45% para las manufacturas y del 110% para los servicios», según estimaciones del FMI. Estas barreras reducen el mercado de operatividad de las empresas europeas y «el comercio entre los países de la UE es menos de la mitad del nivel de comercio entre los estados de Estados Unidos». La regulación controla «la parte más innovadora de los servicios», un obs