Vendría a equivaler, aunque no lo es, a la indemnización por despido que podría corresponderle a un técnico cualificado con dos décadas de antigüedad en una empresa: una zaragozana ha obtenido en el Supremo 45.986 euros como “compensación económica por razón del trabajo para la casa” durante los años que estuvo casada con su exmarido, en los que asumió el papel principal en la crianza de sus dos hijas.