Hasta donde me alcanza la memoria, siempre me recuerdo usando teclados de membrana. Nunca, jamás, había usado un teclado mecánico durante varios días porque, bueno, valoraba más que fuese barato y funcional que la experiencia de usar un mecánico. El caso es que he cambiado el ordenador. He montado un ordenador gaming (con sus RGB y todo, cual streamer), he añadido un monitor de 144 Hz, un ratón más decente y, por supuesto, un teclado mecánico.
Uno mecánico, otro albañil, ambos en la misma situación desesperada, con la Alemania Oriental y el último dardo envenenado del nazismo, el Muro de Berlín, de fondo como la frontera infranqueable que los separaba de la libertad. ¿Cómo salir de allí con vida tratando de huir? De la manera más épica posible.
El mecánico Ángel Gaitán ha explicado en sus redes sociales por qué las políticas laborales del Gobierno hacen que no haya trabajadores La explicación a esta situación es clara para Ángel: «Mientras en este país siga habiendo ayudas a gente que pueda trabajar, no va a haber trabajadores, ni gente que se preocupe por formarse y cualificarse».
El Canadarm 2, el brazo robot de la Estación Espacial Internacional, tiene sendas «manos» en cada uno de sus dos extremos –su nombre oficial es Latching End Effector o LEE– que le permiten tanto desplazarse de un lugar a otro
La Guardia Civil ha encontrado el brazo amputado de uno de los nadadores alemanes que fueron arrollados por una embarcación en la playa de Es Trenc el viernes por la tarde. El miembro ha sido hallado sobre un lecho de posidonia por un grupo de buzos de la Guardia Civil. Los dos hombres se encuentran hospitalizados en Son Espases en estado crítico.
Si dentro de ese género [el de la comida de los 80] había un universo, ese era el de los postres. Tal vez junto a las golosinas, o las «shushes» que diría aquel (...) Elementos bien triunfantes en una época en que la higiene dental en España —con permiso de Julio Iglesias— no tenía la misma relevancia que en la actualidad, de modo que posiblemente unos cuantos dentistas les deben la educación universitaria de su prole (...) Repasaremos el «Pijama», el «Brazo gitano», las manzanas asadas, el «Banana Split» y el helado de tres sabores.
Un conductor peruano chocó su auto en las calles de Lima. El accidente provocó un enorme hueco en la parte posterior del vehículo; por ello, el señor no dudó en llevarlo a un taller mecánico para repararlo. Sin embargo, solo contaba con S/200. El técnico aceptó el trabajo y le devolvió el carro sin problemas. No obstante, el señor decidió revisar el orificio y terminó destruyendo el parche: resulta que el profesional optó por utilizar cartón para tapar el hueco. El momento impresionó al hombre y no dudó en registrarlo.