Usando este material nanoestructurado, el equipo ha mostrado que su semiconductor trabajado a escala nanométrica eleva la tasa de conversión de energía de las células solares hasta al menos un 40% más. La nueva tecnología posee dos importantes beneficios. En primer lugar la eficiencia energética: es posible convertir calor en electricidad de forma mucho más eficiente que antes. En segundo lugar, el diseño: es factible crear transductores mucho más pequeños y robustos, lo que será útil para una amplia gama de aplicaciones.
Investigadores de la Universidad de La Rioja (UR), de la Universidad de Alicante (UA) y del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA materiales) (España) han logrado el récord de eficiencia energética en celdas solares basadas en óxido de titanio, como alternativa a las convencionales basadas en silicio.
El Ayuntamiento de Madrid, que dirige Manuela Carmena, bajará el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) a las empresas que instalen paneles solares en cualquier edificio, al tiempo que reducirá el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) a las compañías que paguen el abono transporte a sus empleados.
El futuro de la energía solar pasa por la reducción de costes y por una mayor integración arquitectónica que permita que esta tecnología esté mucho más presente en nuestras vidas. Eso propiciará la descentralización, permitiendo minimizar las pérdidas al acercar los puntos de producción a los de consumo, y facilitará la democratización del sector. ¿Suena bien? Desde luego. Pero no es oro todo lo que reluce… algunos experimentos que estamos llevando a cabo dejan cuanto menos dudas más que razonables. Hablemos de las carreteras solares.
La sostenibilidad es uno de los principales reclamos de esta nueva sociedad, no solo con el medio ambiente sino que este término que se ha colado dentro del lenguaje inmobiliario y está en pleno auge. Crece la demanda de energías renovables y sobre todo es el consumidor quién prefiere colocar en su casa elementos que se las proporcionen. Los más conocidos son las placas solares, pero los avances en este campo nos dan muchas nuevas alternativas.
Los solicitudes para instalar paneles solares fotovoltaicas en los hogares españoles aumentaron un 47 % en el tercer trimestre de 2021 en comparación con el mismo periodo del año anterior, según los datos de la plataforma habitissimo. En un comunicado, habitissimo ha señalado este martes al aumento del precio de las energías tradicionales y a la mayor conciencia ambiental de los ciudadanos como principales factores que están impulsando el crecimiento del sector
Investigadores iberoamericanos de Ciencias y Técnicas del Frío se reúnen esta semana en Cartagena para analizar las posibilidades de optimización de las aplicaciones del frío, tanto para climatización como para la industria agroalimentaria y la industria de procesos, así como para exponer el potencial de nuevos sistemas de producción de frío, como las bombas de calor, que pueden conseguir ahorros energéticos de hasta el 60%.
Estados Unidos ha anunciado suministro de bombas de racimo para el ejército ucraniano, pese a su prohibición en más de 100 países de todo el mundo. Pese a tratarse de potentes artefactos de artillería, este polémico armamento entraña grandes riesgos para la población civil.
Así lo explica Hector Socas-Navarro, físico solar del Instituto de Astrofísica de Canarias [1]: “Todavía no podemos calibrar de forma precisa el efecto del plasma solar sobre la tierra. Dependemos de la tecnología, cada vez más avanzada, pero aún no contamos con recursos que permitan conocer a fondo qué sucede cuando el campo electromagnético del plasma expulsado por el sol choca con el campo magnético terrestre