Nostálgico de la dictadura, racista, machista, homófobo. El líder de la derecha brasileña apela al voto de la desesperación en un país en crisis. El candidato a la presidencia de Brasil Jair Bolsonaro ha pasado las tres últimas semanas de su campaña sin pisar la calle, recuperándose en el hospital de la puñalada que un perturbado le propició en el abdomen durante un acto electoral el pasado 6 de septiembre. Ha publicado algún vídeo en sus redes sociales desde aquel penoso ataque y hasta concedió una entrevista corta a una radio.
De entre las muchas y muy peligrosas ideas que blande Jair Bolsonaro, flamante candidato a la presidencia de Brasil y máximo favorito para la segunda vuelta de las elecciones nacionales, hay unas que destacan por su carácter disruptivo: las medioambientales. Bolsonaro representa no ya un verso suelto en la lucha contra el cambio climático o la preservación del Amazonas, sino un activo opositor de las regulaciones o de cualquier protección a la naturaleza brasileña.
Whatsapp, y no la televisión, ha sido la herramienta clave en la primera vuelta electoral de Brasil y la mejor herramienta de campaña del ultraderechista Jair Bolsonaro, diputado candidato presidencial brasileño que obtuvo el primer lugar en las preferencias (46.5%) del país sudamericano. En segundo lugar (con 28,5%) apareció el abogado Fernando Haddad, candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores, y reemplazante de Luiz Inácio Lula da Silva (quien hoy se encuentra preso por el caso Lava Jato).
El ultraderechista Bolsonaro completa con holgura su llegada al poder en Brasil. Los resultados de la extrema derecha responden a las últimas encuestas y dejan al Partido de los Trabajadores casi diez puntos por detrás. Bolsonaro ha obtenido en torno al 56% de los votos frente al 44% que ha conseguido el progresista Haddad.
Bolsonaro utiliza a uno de sus hombres de confianza, el senador Magno Malta, para modificar la ley antiterrorista. Se cumplen las amenazas contra el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra y el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo.
El carnaval de Río de Janeiro arranca con un ambiente crítico y de respuesta al nuevo gobierno de ultraderecha en Brasil. La Policía Militar intentó censurar a una agrupación por cantar y gritar contra el presidente. La escuela de Mangueira irrumpió de madrugada con un Brasil "que no sale en las fotos", con indígenas, líderes negras olvidadas y la lucha contra la dictadura militar.
El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, ha provocado una polémica en las redes sociales tras preguntar en un tuit qué es la lluvia dorada, el fetichismo sexual o parafilia de quien siente placer al orinar o ser orinado por otra persona.
El principal objeto de protesta es la reforma de la seguridad social que plantea el partido de Bolsonaro. El 14 de junio es la fecha en el horizonte que pone a trabajar conjuntamente los sindicatos CUT y Força Sindical. “Sabemos que las manifestaciones no son suficientes, necesitamos parar Brasil", dicen los sindicalistas.
La organización Open Democracy ha tenido acceso a una presentación de PowerPoint en la que se habla de discurso de odio e intenciones de segregación contra la población del Amazonas, así como la construcción de varios proyectos que acabarían con uno de los pulmones del planeta.
Del 11 al 13 de diciembre se celebrará el Encuentro Empresarial España-Brasil 2019. De cara a ese encuentro, el ICEX destaca las oportunidades de negocio y pone de relieve la presencia de militares en el actual Gobierno ultraconservador.
El gobierno de Brasil intentó atacar a Venezuela en un complot para derrocar a su presidente electo. La impactante operación terrorista no recibió absolutamente ninguna cobertura en los principales medios estadounidenses.
El presidente de Brasil ha publicado un decreto que autoriza esta y otras medidas "para enfrentar los efectos económicos" del coronavirus. De acuerdo con el decreto, publicado en la noche del domingo, el empresario tendrá el derecho de dejar de pagar al trabajador durante el periodo en el que dure la suspensión contractual, pero "podrá conceder una ayuda compensatoria mensual, sin naturaleza salarial".