La Patagonia argentina ha puesto a prueba la política del Gobierno del presidente Mauricio Macri frente a los conflictos sociales. Unos 200 gendarmes (policía fronteriza) armados con pertrechos propios de una guerra han entrado esta semana en dos oportunidades a una comunidad originaria mapuche de la provincia de Chubut, a unos 1.700 kilómetros al sur de la ciudad Buenos Aires.