Rusia denuncia un "ataque indiscriminado" con "munición de racimo prohibida" y asegura que "este crimen no quedará impune" y por su parte Ucrania asegura que solo ha atacado instalaciones militares y achaca la destrucción a "acciones no profesionales de la defensa aérea rusa". El Ministerio de Defensa ruso había comunicado previamente que los sistemas de defensa antiaérea de Rusia abatieron este viernes un total de 13 cohetes ucranianos sobre la zona.
Rusia admite un avance de unos 500 kilómetros cuadrados, aunque distintas geolocalizaciones apuntan a que Kiev podría haber capturado el triple. Antes de ser interrumpido abruptamente por Vladimir Putin, el gobernador de la región de Kursk ya había admitido en teleconferencia que el ejército ucraniano controlaba 28 localidades en la provincia.