Pánico en un vuelo intercontinental: el parabrisas de un Boeing se rompe a 12.000 metros de altitud
El vuelo había partido de Londres con destino San Francisco y tuvo que dar media vuelta. Los pilotos descartaron la posibilidad de una descompresión explosiva y el vuelo fue desviado. Los pilotos se vieron obligados a regresar al Reino Unido, donde los investigadores del aeropuerto comprobaron sorprendidos que el vidrio, de cuatro capas de espesor, estaba dañado.