En pleno debate sobre la pertinencia del término Antropoceno, los científicos siguen identificando lugares y depósitos que delatarán nuestro paso por el planeta mucho tiempo después de que hayamos desaparecido. Así será el legado que dejaremos en la roca.
Pocos lugares hay en la Tierra tan aislados y prístinos como la isla Trindade, una formación volcánica situada a tres o cuatro días de navegación frente a las costas de Brasil, en pleno océano Atlántico. Es un lugar todavía no colonizado por el hombre y apartado 1.200 kilómetros de tierra firme. En teoría, el paraíso perfecto. Y, sin embargo, este virginal paraje tiene ya el dudoso privilegio de ser el lugar más remoto de la Tierra donde se han descubierto rocas con de plástico.