El censurado, Rubén Amón, se convierte en azote de censores, exceptuando a los que lo censuran a él, a sus jefes, a sus cebrianes, a los ‘censores buenos’, a la izquierda centrocivilizada de los elegantes ultraliberales de El País. Yo no sé qué es peor: que los estudiantes censuren a Cebrián, o que Cebrián censure a sus periodistas: acaba de echar de Prisa a Manuel Rico, a Fernando Berlín, a Javier Aroca, a Ignacio Escolar… Y ha impedido a todos sus trabajadores colaborar con los medios –Eldiario.es, Elconfidencial.com, La Sexta–
Desde que esta tumba fue hallada en los años 70 en Luxor los arqueólogos no sabían quien estaba enterrado. Ahora lo han descubierto. El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto ha confirmado en un comunicado que la tumba conocida como Kampp 23, que fue descubierta en la década de 1970 pero ha permanecido anónima todo este tiempo, en realidad pertenece a Amón Mes y tiene 3.000 años de antigüedad.