Se llaman agujeros negros de masa intermedia a los que tienen más de cien y menos de cien mil masas solares. Los detectores de ondas gravitacionales LIGO y Virgo han observado la onda gravitacional GW190521 que corresponde a la fusión de dos agujeros negros de 66 y 85 masas solares que dieron lugar a un agujero negro de unas 142 masas solares
Cientos de agujeros negros previamente ocultos, o enterrados, han sido encontrados utilizando el Observatorio de rayos X Chandra de la NASA. Este resultado ayuda a dar a los astrónomos un censo más preciso de los agujeros negros en el universo.
Diversas observaciones realizadas durante la pasada década han demostrado que cuando el universo tenía menos de 800 millones de años ya existían agujeros negros extremadamente masivos. Los que se hallan en el centro de las galaxias suelen poseer masas equivalentes a millones e incluso miles de millones de veces la del Sol, mientras que aquellos que se forman cuando el núcleo de una estrella destruida por una explosión de supernova se derrumba sobre sí mismo, tienen entre 5 y 20 masas solares aproximadamente.
El observatorio de Calar Alto, situado al norte de Almería, se acaba de embarcar en un ambicioso proyecto con la Universidad de Pekín para estudiar cerca de 50 agujeros negros supermasivos, al menos hasta finales de 2019. Estos oscuros objetos se sitúan en el núcleo de galaxias activas que, a su vez, podrían servir de 'candelas' para medir distancias en el universo.
La enorme cantidad de energía comprimida en los agujeros negros se puede aprovechar rompiendo y luego reuniendo líneas de campo magnético ubicadas cerca del horizonte de eventos, el punto desde el cual ni siquiera la luz puede escapar de la atracción gravitacional de un agujero negro.
Los núcleos activos de galaxias (AGNs, de su nombre en inglés) son los objetos más energéticos del universo. Pueden emitir de forma continua más de cien veces la energía de todas las estrellas de una galaxia como la nuestra, lo que se atribuye a la existencia de un agujero negro supermasivo rodeado de un disco de materia que lo alimenta, y del que emergen dos chorros de partículas a una velocidad próxima a la de la luz. El proyecto POLAMI, en marcha desde 2006, publica los resultados del primer estudio a largo plazo en luz polarizada en...
Son los mayores agujeros negros del Universo conocido, miles de millones de veces más masivos que nuestro Sol, pero se sabe poco sobre cómo se forman y crecen tanto estos monstruos. Los nuevos telescopios y técnicas nos ofrecen una nueva forma de observar a estos gigantes.
El hallazgo de tres misteriosos objetos de un intenso color color rojo y extremadamente luminosos en los confines del Universo conocido confirma que estamos profundamente equivocados sobre el modo en que creemos que nacen y evolucionan las galaxias y sus agujeros negros supermasivos
El futuro de la exploración intergaláctica podría ser mucho, mucho más pequeño y más caro de lo que jamás imaginamos. Un astrofísico de la Universidad de Fudan ha hecho los cálculos para una hazaña que parece sacada de una película de ciencia ficción: enviar una nave del tamaño de un clip al agujero negro más cercano. El proyecto es teóricamente posible, pero tiene una pequeña traba: el precio.
Los últimos años han sido increíbles para la física. En 2012, los científicos descubrieron el bosón de Higgs, la partícula que habían estado buscando durante casi 50 años, y en 2016 las ondas gravitacionales, que se teorizaron hace 100 años. Este año se espera que tomen la primera fotografía de un agujero negro . Así que algunos teóricos pensaron: ¿por qué no combinar las ideas más locas de la fís