El físico Michael Guillén, exdocente de la universidad estadounidense y exeditor científico de ABC News, defiende que más allá del horizonte cósmico podría existir una realidad trascendente inaccesible para la ciencia
El agujero de ozono antártico de 2025 se cerró el 1 de diciembre, marcando el cierre más temprano desde 2019. El agujero de ozono de este año también fue relativamente pequeño por segundo año consecutivo, especialmente en comparación con los agujeros de ozono más grandes y persistentes observados entre 2020 y 2023. También exhibió mayores concentraciones de ozono, lo que aumenta las esperanzas de una recuperación continua. La imagen de arriba, creada con datos del Servicio de Monitoreo Atmosférico de Copernicus (CAMS), es una representación 3D
Los científicos analizan cada año la extensión del agujero de ozono sobre la Antártida. El agujero de ozono sobre la Antártida se está recuperando lentamente, según informan la NASA y la NOAA. Los datos de 2025 lo confirman en un reciente informe de ambas organizaciones.Si bien es de escala continental, el agujero de ozono sobre la Antártida fue pequeño en 2025 en comparación con años anteriores y sigue en vías de recuperarse a finales de este siglo, según informaron la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.
Como comenté en esta otra entrada, caer en un agujero negro no sería experiencia muy agradable, así que no es de extrañar que la idea de que un agujero negro engulla la Tierra nos ponga los pelos de punta. Pero imaginemos por un momento que se descubre que un agujero negro errante se está acercando hacia nuestro planeta y que, debido a su tremenda masa, es imposible desviarlo con alguna triquiñuela gravitatoria. En este escenario, ¿habría alguna manera de destruir el agujero negro y salvar la Tierra?
Aunque cada vez sabemos más de ellos, ahora nos ha llegado desde el espacio es el doble eructo de un agujero negro. Evidentemente es una manera de hablar, haciendo un símil entre la necesidad fisiológica animal de expulsar gases y la que también tienen a su modo los agujeros negros. Esto ya se conocía, pero lo que jamás se había tenido oportunidad de ver era que un agujero negro lo hiciese dos veces, y gracias al trabajo de varios telescopios tenemos imágenes de este doble eructo astronómico.
Imagina que te tocó la dudosa fortuna de ser la primera persona que cae en un agujero negro. ¿Es cierto que llega un momento en el que verás en un destello la historia entera del universo desde el bigbang, hasta la eternidad y más allá?... ¿Te espera al final una salida glamorosa a o
La teoría de Albert Einstein de la relatividad general ha pasado una multitud de pruebas durante el siglo pasado, pero los físicos permanecen insatisfechos. Esto se debe a que nunca se ha encontrado contra un campo gravitatorio fuerte, como el de un agujero negro supermasivo. Ahora, un equipo de vigilancia de una estrella en su camino a un encuentro cercano con el agujero negro gigante en el centro de nuestra galaxia ve signos tempranos que indican que la teoría de 102 años de edad, una vez más, se sostiene.
El 9 de septiembre del mes pasado un satélite de la NASA detectó algo inusual en la Antártida, de repente un agujero de 257 kilómetros de ancho había aparecido en medio de la nada. No es que se haya desprendido un trozo de hielo por el calentamiento del mar, sino que se ha derretido un enorme área en mitad de un desierto congelado. Ha ocurrido más veces, pero nunca en una ubicación tan peculiar.
La gravitación del objeto es tan grande que absorbe toda la materia de las proximidades espaciales. Un agujero negro que gira a una velocidad de casi el máximo posible y devora materia a su alrededor ha sido detectado en nuestra galaxia, informa The Hindustan Times. El análisis de los rayos X...
La primera imagen de EHT de Sagitario A* (Sgr A*), el agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea, tardará en llegar. Para sorpresa de muchos, esta semana se publica en Nature que ALMA (ESO) ha obtenido la primera imagen del pequeño disco de acreción de materia que rodea a Sgr A*. La imagen cubre una región menor de veinte mil radios de Schwarzschild (unos 0.009 pársecs, o unos 0.23 segundos de arco en el cielo). ALMA observa la emisión de gas frío ionizado (104 K) que visto desde la Tierra está desplazado al azul.
Allá por los años 80' irrumpió en la opinión pública uno de los primeros temas de la agenda global ambiental. Quienes tenemos recuerdos de nuestra infancia no podemos olvidar la impresión que causó el problema del agujero de la capa de ozono. Treinta años después, y luego de un importante consenso global y político resumido en el Protocolo de Montreal, este problema ambiental ha comenzado a solucionarse. El acuerdo político alcanzado no solo ha sido clave para solucionar un problema muy específico.
La colaboración EHT (Event Horizon Telescope, telescopio del horizonte de sucesos), que produjo la primera imagen de un agujero negro, ha revelado hoy cómo se ve con luz polarizada el enorme objeto que hay en el centro de la galaxia Messier 87 (M87). Es la primera vez que los astrónomos son capaces de medir la polarización (una huella que dejan los campos magnéticos) tan cerca del borde de un agujero negro. Las observaciones son clave para explicar cómo la galaxia M87, situada a 55 millones de años luz de distancia.
En teoría un agujero negro es fácil de hacer. Basta con coger un trozo de materia, apretarlo en una esfera con un radio menor que el de Schwarzschild, y ¡puf! tienes un agujero negro. En la práctica no es tan fácil. Cuando se aprieta la materia, ésta empuja de vuelta, por lo que se necesita el peso de una estrella para apretarla lo suficiente. Por ello, se suele pensar que incluso los agujeros negros más pequeños deben tener un tamaño de al menos 5 masas solares. Pero un estudio reciente muestra que el límite inferior podría ser incluso menor.
El Interferómetro del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLTI de ESO) ha obtenido las imágenes más profundas y nítidas hasta la fecha de la región que hay alrededor del agujero negro supermasivo ubicado en el centro de nuestra galaxia. Las nuevas imágenes nos acercan 20 veces más de lo que era posible antes del VLTI y han ayudado a los astrónomos a encontrar una estrella nunca antes vista cerca del agujero negro.