La evolución tecnológica exigirá una demanda de ingenieros que España será incapaz de satisfacer, en un contexto en el que las facultades se vacían de alumnos. En la ingeniería española hay carencia de profesionales. Y a este sombrío panorama hay que añadir que parece que no habrá el relevo suficiente, debido a que se ha reducido el número de estudiantes de esta carrera. Las previsiones son que nuestro país necesitará unos 200.000 nuevos ingenieros durante la próxima década.
"El colectivo de religiosos tiene una media de edad alta (de unos 65 años) y las incorporaciones no cubren los decesos", ha explicado el presidente de la CONFER, Jesús Díaz Sariego, en una entrevista concedida a Europa Press, con motivo de la celebración este domingo 2 de febrero de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada.