Las fuerzas israelíes arrestaron y golpearon brutalmente hoy al podcaster estadounidense Eric Maddox mientras filmaba en Hebrón, Cisjordania ocupada. Maddox documentaba una marcha provocadora de colonos y sus ataques contra residentes palestinos en la ciudad vieja de Hebrón.
Los hinchas israelíes salieron a las calles de Ámsterdam, coreando consignas como “no quedan niños en Gaza” y derribando banderas palestinas antes de un partido entre el Maccabi Tel Aviv y el equipo holandés Ajax. Después del partido, cuando estalló más violencia, algunos lo calificaron de acto de antisemitismo, mientras que muchos vecinos de Ámsterdam vieron una clara impunidad para la violencia d los israelíes. En los últimos días son muchas las voces que han reclamado acciones sancionatorias de la UEFA contra la Federación de Fútbol Israelí.
Un joven palestino murió y otras 16 personas resultaron heridas el viernes en ataques del ejército israelí y colonos israelíes ilegales en la ocupada Cisjordania. El Ministerio de Salud palestino dijo que Mohammad Midhat Amer, de 18 años, fue asesinado por fuerzas israelíes en el campo de refugiados de Balata, en el este de Nablus, en el norte de Cisjordania. Otras nueve personas fueron trasladadas a hospitales, incluidas cuatro en estado grave, que resultaron heridas por el ejército israelí, que invadió el campo de refugiados de Balata.
La ofensiva más larga en dos décadas en la ciudad cisjordana ha dejado una veintena de muertos, calles y tuberías destrozadas y las historias de quienes temieron por sus vidas y escaparon de mil formas con sus familias
Un director palestino ganador de un Oscar que fue agredido por colonos judíos y detenido por las fuerzas israelíes ha sido puesto en libertad. Hamdan Ballal y otros dos palestinos abandonaron el martes una comisaría de policía del asentamiento cisjordano de Kiryat Arba, donde estaban detenidos. Ballal tenía moratones en la cara y sangre en la ropa.
Durante casi dos semanas, 11 cadáveres permanecieron en las morgues de Yenín mientras los ataques israelíes devastaban la ciudad y su campo de refugiados. Sus familias estaban demasiado asustadas para enterrarlos en Yenín debido a los francotiradores, los drones y la artillería israelíes.
El ejército deja cuatro muertos, señales de bombardeos aéreos, calles levantadas y puertas reventadas en el campamento de refugiados de Fara’a, el primer lugar del que se ha retirado en su amplia operación