Tras llegar a Suecia como solicitante de asilo cuando era menor de edad, el migrante eritreo Yazied Mohamed violó a Meya Åberg en septiembre del año pasado, cuando ella solo tenía 16 años, mientras regresaba a casa después del trabajo. Mohamed fue declarado culpable y condenado a tres años de prisión por violación, y deberá pagar una multa de 240.000 coronas suecas (21.975 euros) a su joven víctima. El hecho de que el sufrimiento de una niña «se mida en minutos» es una muestra de lo bajo que ha caído el sistema.
El hermano mayor, que entonces tenía 18 años, fue condenado a cadena perpetua. Los otros cuatro, todos menores de edad en el momento de los hechos, fueron condenados a penas de entre tres y cuatro años en un centro de menores. Los tres hermanos mayores fueron declarados culpables de asesinato. Sin embargo, se determinó que la joven y su novio no se encontraban en el lugar de los hechos y fueron condenados por complicidad en el asesinato.
La Agencia Tributaria pagó en 2023 unos 326.000 por este programa que, en opinión de fiscalistas, “no está comprobando una base imponible; podría estar auditando el círculo social, familiar y profesional del ciudadano”