La Policía Nacional en Almería ha detenido dos veces en el último mes a un vigilante de seguridad del albergue municipal que falsificaba certificados de empadronamiento y los vendía a inmigrantes ilegales para que regularizasen su situación en España.
Un vigilante de seguridad de Rodalies, herido grave al ser atacado con un machete por unos ladrones que pretendían robarle la mochila. Aunque en un primer momento parecía que se le debería acabar amputando la mano, se le ha podido reconstruir saturándole cinco tendones y una arteria y no la va a perder, aunque se prevé que, como mínimo, tenga que pasar una semana ingresado.
La decisión de acudir a un notario la tomaba días después de que la empresa le entregara la carta por la que le notificaba la apertura de un expediente sancionador bajo la acusación de que acompañó a un periodista para que pudiera tomar imágenes de la sala VIP.
"El chaval que estaba en el suelo sí que estaba con una actitud muy nerviosa, agresiva, no iba bien, iba borracho. Estaban insultando a la cajera, llamándola racista, hijaputa; repito que le estaban llamando hijaputa y le estaban diciendo porque soy negro no puedo pagar", ha indicado el vigilante de seguridad, que ha defendido la actuación policial.
Está imputado de presuntos delitos contra la integridad moral así como de agresión sexual y fue delatado por las cámaras de seguridad del recinto. El hombre apresado pertenecía a la empresa Urbisegur, tiene 67 años, nació en Rumanía y llevaba trabajando en esas dependencias desde hace 16 años junto a su mujer. Tras darse a conocer los hechos, sido despedido. El hombre aseguró tras su arresto que actuó así por venganza, ya que las mujeres le hacían la vida imposible a su esposa. Las dos víctimas niegan esa versión.
Un niño de 10 años llega a las Urgencias del Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz con un brazo roto. Los médicos lo atienden y le administran la medicación para someterlo a una operación, pero hay un gran problema: la dosis de ketamina que ha recibido es la correspondiente a un hombre adulto de 130 kilos. El menor empieza a tener dificultades para respirar, empieza a hacer ruidos muy raros y presenta una saturación del 40%. La preocupación de su padre aumenta a medida que va mostrando síntomas de que algo no está bien. A raíz de esta ne