Palabras muertas antes de nacer
Miraba la luna sentado bajo un árbol. Pensó en que sus hojas eran más bellas que la plata, y las estrellas más hermosas que cualquier joya. Pensó que el ser humano debió recurrir en su día a las piedras preciosas, el oro y la plata, para tener una representación imperfecta de ese milagro. Pero nuestra estupidez nos llevó a olvidar la grandeza de las estrellas y hurgar en la tierra buscando joyas. No compartió con nadie ese pensamiento, como tantos otros. Por vergüenza, por temor a no ser comprendido, por la convicción de que no valía nada...por tantas razones que le atenazaban, como atenazan…