A los pobres kikos, opusinos y hazteorieños los medios los tienen fichados como ultracatólicos, cuando no son más que católicos, personas coherentes con las ideas generales que la Iglesia tiene respecto a cómo deben ser los individuos, la familia, las relaciones sexuales, etc. y que trabajan por hacer llegar esas ideas al resto de la sociedad. No vemos que los curas sean etiquetados como “ultracatólicos” por dedicarse a tiempo completo a lo mismo. En todo caso se nos dirá del clero que se encuentra en posiciones “conservadoras” o actitudes “aperturistas”, pero no tanto que hay cargos…
El motivo es lo de menos. Podría ser, por ejemplo, la estampa que mostró Lalachus (toda una lideresa) durante las campanadas de TVE: la inocente vaquilla del Grand Prix, inspirada en el Sagrado Corazón de Jesús, que tanto ha irritado a los ultracatólicos. La respuesta de los conservadores suele ser la misma: "Con el Islam no te atreves".
Señalada como tapadera de la secta integrista El Yunque, la asociación comparte protagonismo junto a Manos Limpias y Vox en las causas contra la mujer de Sánchez, el fiscal general del Estado o Ábalos. CitizenGo, la red internacional de la organización, recibió 34 millones de euros en donativos entre 2014 y 2024, según sus propias cuentas,