Gabbard es una aislacionista que pretende desempeñar un papel clave en las guerras apoyadas por Estados Unidos, tendrá una posición muy vigilante respecto de Irán, Rusia, Siria e India. Sin embargo ella apoya plenamente la guerra de Israel en Gaza, en la que han muerto más de 43.000 palestinos, la mayoría de ellos mujeres y niños. Gabbard tampoco parece apoyar un alto el fuego en Gaza, ni siquiera por motivos humanitarios, ni quiere alterar el flujo de armamento hacia Israel, a pesar de sus posturas antiintervencionistas en otros conflictos.
Según informes, el grupo terrorista designado por Estados Unidos que derrocó al régimen de Assad en diciembre ha masacrado a cientos de alauíes en una nueva maniobra para ejercer su poder contra las minorías, incluidos los cristianos.
El martes, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, y el director de la CIA, John Ratcliffe, se mostraron evasivos durante una audiencia en el Senado centrada en su papel en el escándalo de la administración Trump relacionado con información militar detalla sobre un plan de ataque a Yemen. Información sensible y altamente clasificada que se compartió incompetentemente con el editor jefe de The Atlantic, Jeffrey Goldberg.
La Casa Blanca dijo que el presidente Donald Trump y la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, están estrechamente alineados sobre Irán después de que el presidente declarara recientemente que no le "importaba" lo que Gabbard tuviera que decir durante un testimonio anterior en el Senado después de que ella argumentara que Irán no estaba construyendo un arma nuclear.