Saber detectarlo, saber tratarlo, ponerle nombre. Tres cosas básicas para enfrentarse de otra manera a algo nuevo que, hasta ahora, parecía un completo misterio. Es lo que ha conseguido un equipo de hematólogos alemanes, liderados por Andreas Greinacher, de la Universidad de Greifswald. Una explicación para esos extraños episodios de trombos y trastornos de la coagulación con bajada de plaquetas registrados en al menos 30 personas vacunadas con AstraZeneca.
La investigación apunta hacia el vínculo entre una proteína de la sangre y un componente de las vacunas de adenovirus. "Los trombos solo ocurren en casos extremadamente raros, porque debe producirse una cadena de complejos eventos para detonar este efecto secundario", apuntan los autores. Un equipo de científicos del Reino Unido y Estados Unidos cree haber descubierto el detonante para el desarrollo de unos inusuales trombos en algunos pacientes tras recibir la vacuna contra el coronavirus de Oxford-AstraZeneca.