La demandante recibirá una compensación por los hechos. La señora de Ecuador residente de España había firmado todos los documentos necesarios para asegurar que no recibiría transfusiones de sangre. Los galenos obtuvieron una autorización judicial basada en información incompleta. Se supo que cuando la señora era trasladada a un hospital en Madrid especializado en tratamientos alternativos, los médicos contactaron con el juzgado de guardia, que autorizó las transfusiones. Ahora España tendrá que pagarle a la mujer 26.000 euros, pues el Tribunal de Estrasburgo llegó a la conclusión que le vulneraron los derechos de la demandante a su respeto a la vida privada, familiar y su derecho a la libertad religiosa.
Los problemas de escasez de sangre para transfusiones urgentes que salven vidas podrían tocar a su fin próximamente, gracias al hallazgo histórico que han hecho unos científicos japoneses, que han dado con la fórmula para crear sangre artificial compatible con todos los grupos sanguíneos. De consolidarse los estudios que tienen en marcha, este descubrimiento podría representar un gran avance en la atención de emergencias, en la medicina de guerra y en zonas sin acceso a instalaciones médicas adecuadas.