El astronauta francés Thomas Pesquet, tiene las maletas listas para emprender el viernes el regreso a la Tierra, con "una nueva mirada" sobre el planeta azul, "una verdadera joya", de cuya "frágilidad no tenemos consciencia", dijo a la AFP en una entrevista en exclusiva. Tras pasar un poco menos de 200 días en la Estación Espacial Internacional (ISS), a 400 km de la Tierra, el astronauta de 39 años se siente "preparado" para volver a casa, según dijo este martes desde el módulo europeo de la ISS...
El nuevo traje espacial desarrollado por la NASA incluye una característica innovadora que podría cambiar significativamente la vida de los astronautas durante las misiones. Esta tecnología aborda un desafío crucial, mejorando la eficiencia y sostenibilidad de las operaciones en el espacio.
Hoy, durante el Congreso de Astronáutica, que está teniendo lugar en Milán, Axiom Space y Prada –sí, Prada, la firma italiana de moda– han presentado el traje espacial AxEMU que utilizarán las tripulaciones del programa Artemisa de la NASA para sus paseos por la superficie de la Luna. Si alguna vez llegan allí, claro. Hasta ahora sólo lo habíamos visto con una cubierta externa negra que es imposible utilizar en la Luna por cuestiones de control térmico.
Cuando se fue solo al espacio en 2003 en una nave diminuta, el astronauta Yang Liwei escuchó unos golpes raros, cuya procedencia desconoce y que nunca ha podido recrear de vuelta a la Tierra. Ahora en una entrevista ha dado su teoría sobre el origen del sonido.
Una ex astronauta se ha convertido en la primera mujer en llegar a Challenger Deep, el punto más bajo conocido en la Tierra. Kathy Sullivan, de 68 años, se encontraba a bordo del barco de expedición DSSV Drop Drop en el Pacífico anoche después de sumergirse a unos 36,000 pies (unos 11,000 metros o 6.8 millas) debajo de la superficie en un sumergible llamado Factor Limitador.Ella y el piloto principal del sumergible, Victor Vescovo, de 54 años, un oficial retirado celebraron la hazaña.
Cuando los astronautas grabaron la zona del ala de estribor se quedaron acongojados: algunas losetas parecían haber desaparecido, cientos de otras estaban dañadas e incluso había daños en los paneles de fibra de las alas. Según contaba Mullane «sabíamos que si alguna loseta había llegado a perforar los paneles de fibra de carbono del borde de ataque del ala éramos hombres muertos.»