En marzo de 2018, un hombre llamado Sergei Kripal y su hija Yulia aparecieron muertos en un parque en Salisbury, Reino Unido. Las investigaciones revelaron que habían muerto envenenados por una rara sustancia llamada Novichok. Otras dos personas acaban de intoxicarse con la misma neurotoxina.
Las intoxicaciones recientes se deben a un microbio muy común a nuestro alrededor y en la comida. La mala conservación de los alimentos y la moda del "sin conservantes" facilitan su proliferación. Tradicionalmente los conservantes alimentarios nos han protegido de intoxicaciones. Pero recientemente el triunfo entre el público de una quimiofobia mal entendida ha hecho que muchas marcas, para poder exhibir una etiqueta de “sin conservantes” que parece venderse mejor, hayan prescindido de compuestos que antes hacían los alimentos más seguros.
Los australianos de entre 30 y 40 años están experimentando tasas sin precedentes, y en algunos casos líderes mundiales, de 10 tipos diferentes de cáncer, y los científicos están desesperados por entender por qué.