El premio Nobel más rápido de la historia se lo llevaron Georg Bednorz y Alexander Müller por descubrir, unos meses antes, los cupratos y la superconductividad "a altas temperaturas".
Los últimos once años, desde 2015 hasta 2025, fueron los más calurosos desde que se tienen registros, advirtió este lunes la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en su último informe. 2024 sigue siendo el año más caluroso, con un 1,55°C por encima, lo que refleja el efecto enfriador temporal que tuvo el fenómeno meteorológico de La Niña este último año, explicó la OMM.
Pensar en la temperatura más baja posible parece fácil. Sobre todo si pensamos en temperatura cómo una forma de medir la energía asociada al movimiento de las partículas que conforman un sistema termodinámico, vamos la materia en sí. Es fácil entender que a menor movimiento menor energía y por tanto menor temperatura, siendo cero movimiento de las partículas la temperatura conocida como cero absoluto. Pero… ¿qué sucede si aumentamos la temperatura? es decir, si aplicamos cada vez más y más energía a nuestro sistema. ¿Hay un límite?
El cero absoluto marca la temperatura mínima a la que algo puede encontrarse y corresponde a -273,15º Celsius, o 0 Kelvin. Ya que el calor no es otra cosa que movimiento, esta temperatura marca la quietud total pero, ¿qué ocurre en el extremo opuesto? Temperatura de Planck. Aunque estemos menos familiarizados con el otro extremo, la temperatura de Planck, o el “calor absoluto”, otro concepto manejado por la física contemporánea.
El termómetro cae hasta los -6,9 grados, por debajo de la temperatura más baja este mes, registrada el 6 de abril de 1975 con -6,2 grados La temperatura se ha desplomado durante esta pasada madrugada, con temperaturas que rozaron el récord histórico de mínimas en un mes de abril. Según los datos que aporta la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el termómetro bajó hasta los -6,9 grados a las 5.30 horas en el aeropuerto de Burgos. Una temperatura que supera a la más baja en un mes de abril, que se recogió el día 6 de 1975, con -6,2 grados.
En febrero de 1956 se batió el récord de temperatura mínima jamás registrada en España. Fue en el Lago Estangento, en el Pirineo de Lérida, donde se alcanzaron -32ºC. Incluso es probable que en zonas más altas se alcanzaran hasta -50ºC. En las ciudades nunca se ha llegado a esos extremos. La palma se la lleva Burgos, que el 3 de enero de 1971 alcanzó los 22 grados bajo cero. En este mapa puedes consultar qué temperatura mínima se va a registrar en tu ciudad esta semana y también cuándo se registró la temperatura más baja.
En la estación de investigación ítalo-francesa “Concordia” en la Antártida Oriental, se registró un nuevo récord de calor. La temperatura del aire aquí el 18 de marzo fue de solo -11,5 grados centígrados, aunque generalmente en este momento la temperatura promedio oscila entre -40 y -50 grados.
El 14 de junio de 2022, la temperatura de la superficie terrestre en algunas zonas de España superó los 53 °C, según el mapa de visualización de datos del Radiómetro de Temperatura de la Superficie de la Tierra y el Mar (SLSTR) de Sentinel-3.
Los récords de temperatura se rompen aparentemente todos los días, y el 24 de julio, parece que se rompió otro más: una boya en los Cayos de Florida registró una temperatura del agua de 38,39 grados Celsius. Al principio, naturalmente se asumió que el agua ridículamente cálida era un error del sensor, pero cuando los que observaban revisaron las boyas vecinas, se sorprendieron al encontrar temperaturas de 37.38 ºC en Murray Key y 36.88 °F en Johnson Key.
Un nuevo estudio dirigido por la London School of Hygiene & Tropical Medicine (Reino Unido) y en el que participa la Estación Biológica de Doñana-CSIC -dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades- revela que el cambio climático podría provocar directamente más de 2,3 millones de muertes adicionales relacionadas con la temperatura de aquí a 2099 si no se toman medidas urgentes para reducir las emisiones de carbono, aunque apunta que hasta el 70 por ciento de estas muertes podrían evitarse si se actúa con rapidez.
La concentración de gases causantes del efecto invernadero, medido en partes por millón de dióxido de carbono (CO2), se ha incrementado de forma notable desde el inicio de la revolución industrial, el Siglo XVIII. Cuando los combustibles fósiles se queman para producir electricidad, para calentar o enfriar edificios, o para hacer funcionar máquinas, el dióxido de carbono que contienen se libera. La actividad humana libera grandes cantidades de CO2 a la atmósfera, en torno a una tonelada cada segundo.
¿Existe un "termómetro" de diminutas dimensiones (en forma de una delgada película o de partículas micrométricas, o incluso nanométricas), con capacidad para operar en tiempo real y en áreas claramente definidas (con una resolución espacial que varía entre un centímetro y un micrón) y que mida temperaturas con una excepcional sensibilidad, en el amplio rango que va de los 80 Kelvin (K) (- 193 °C) a los 750 Kelvin (476 °C)? Sí, este recurso ya existe.
En un correo electrónico obtenido por el New York Times, Rebecca Katz, una asesora de la campaña de Nixon, solicitó a WCBS-TV, la estación anfitriona del debate, ajustar la temperatura en la sala de la Universidad de Hofstra a 24 grados.
“Nuestro principal objetivo ha sido desarrollar un material similar al de las tiritas o vendajes con la propiedad de pegarse a la temperatura de la piel, unos 37°C. Al enfriarlo a temperatura ambiente, 20-25°C, se elimina sin ningún tipo de esfuerzo ni tirones”, señalan los autores del nuevo adhesivo, los investigadores Mónica Fuensanta y José Miguel Martín. Su gran potencial radica en evitar a los pacientes las molestias habituales al desprender vendajes y apósitos quirúrgicos, médicos e incluso las tiras musculares en kinesioterapia.
Con la llegada de una nueva ola del calor a la península Itálica, en la superficie de todos los glaciares alpinos de Italia se registran temperaturas por encima de cero grados, informó este lunes un representante del laboratorio del monitoreo y modelación del entorno, Lamma, del Consejo Nacional de Investigaciones de Italia (Cnr).