Quim Torra se atrinchera. El presidente de la Generalidad ha desaprovechado este martes la última ocasión para fijar las elecciones antes de que mañana acuda al Tribunal Supremo para afrontar su inhabilitación en firme.
Durante meses, la población española ha estado sometida a la incertidumbre lógica creada por una pandemia ante la que, sanitariamente, no se sabía con precisión por parte de la comunidad científica cómo combatir. No había vacuna (sigue sin haberla) y los medios de respuesta para neutralizar al virus y evitar las muertes de los infectados, inevitablemente, presentaban serias limitaciones.