El mapa genético de la humanidad es un palimpsesto escrito a lo largo de cientos de miles de años, un registro mudo de migraciones, encuentros y mestizajes que la ciencia lleva décadas intentando descifrar. Uno de los enigmas más persistentes en este campo ha sido el de los llamados desiertos neandertales: regiones del genoma de los humanos modernos donde, a diferencia del resto del código genético, el ADN heredado de nuestros primos arcaicos es casi inexistente.
Un estudio publicado en Scientific Reports plantea que los neandertales no desaparecieron por competencia ni por cambios climáticos extremos, sino por un proceso gradual de mezcla genética con el Homo sapiens. Según el modelo, su identidad se diluyó en nuestras poblaciones, pero parte de su linaje aún persiste en nosotros.
Un análisis genético a un individuo medieval enterrado en el dolmen de Menga revela una compleja mezcla de linajes ibéricos, norteafricanos y levantinos, arrojando luz sobre la diversidad de Al-Andalus y la reutilización simbólica de monumentos prehistóricos.
Según un estudio reciente de investigadores de la Universidad de Granada, pertenecientes al Laboratorio de Identificación genética, un 'granaíno', un malagueño y un almeriense comparten un 80% de su genética con un noruego, y un porcentaje bastante residual con el norte de África. La gran conclusión resalta en que los andaluces no tienen más genética africana de la que puede tener un castellano leonés, un asturiano o un cántabro, lo que revela que el legado genético no es más fuerte en la región de Andalucía, donde los árabes estuvieron mucho m
Un experimento celular ha deparado la primera demostración genética de que los humanos desarrollaron un comportamiento más amigable y cooperativo escogiendo a los compañeros según el carácter. Los investigadores han identificado una red genética implicada en esa trayectoria evolutiva hacia la prosocialidad que también está relacionada con la morfología del rostro, y que no se encuentra en el genoma de los neandertales.
Investigadores españoles han liderado un trabajo que describe las bases moleculares de la predisposición genética a la leucemia. Una de cada 2.000 personas de países occidentales tiene en la actualidad leucemia linfática crónica, el tipo más frecuente en adultos.
Por primera vez intentaran curar a un paciente editando los genes de su cuerpo. La terapia modificará de forma permanente el ADN de una persona. En un mes comenzarán a verse los resultados. Como sea, dicen los especialistas, no hay vuelta atrás.
La bioquímica estadounidense, codescubridora de la herramienta de corta-pega genético CRISPR Cas9, ha anunciado un nuevo bisturí molecular llamado CasX. Su principal característica es su pequeño tamaño, que supone una gran ventaja a la hora de introducir un editor genético en una célula.
Si habéis llegado a esa edad en que cada mañana os miráis en el espejo la melena, contando a cuántos pelos de distancia estáis de la calvicie, o ya directamente os sentís identificados con Filemón, don Limpio o el calvo de la Lotería, seguro que habéis escuchado mucho la afirmación que nos habéis hecho llegar:…
Desarrollan una nueva prueba del glaucoma 15 veces más efectiva. Las últimas investigaciones sobre una nueva y prometedora prueba genética para detectar el glaucoma, principal causa de ceguera en todo el mundo, han descubierto que tiene la capacidad de identificar 15 veces más personas con alto riesgo de padecerlo que una prueba genética ya existente.
Este estudio destaca la influencia genética en la calidad del sueño de los niños. Los genes asociados al insomnio en adultos también afectan el sueño infantil, aumentando el riesgo de problemas emocionales y de aprendizaje. Reconocer y prevenir esta susceptibilidad genética desde temprana edad es crucial para mejorar la calidad del sueño y prevenir futuros trastornos.