Según informan nuestros compañeros de MuyComputer, Linux ha conseguido el dominio absoluto en la élite de la supercomputación. En la última lista de TOP500 no ha aparecido ningún otro sistema operativo que no esté basado en Linux, cuando en anteriores ocasiones se pudieron ver algunos Unix e incluso algún Windows. Otro dato importante es que China ha superado claramente a Estados Unidos tanto en el número de supercomputadoras como en el rendimiento.
Los cambios en el mundo de la supercomputación también se han notado en otro apartado: el de los sistemas operativos. En esta última edición de la lista se ha producido algo que parecía inevitable, y Linux domina de forma absoluta porque las 500 supercomputadoras más potentes del todo el mundo hacen uso de este sistema operativo. ¿Por qué Linux sí y Windows o macOS no?
Europa, sin embargo, acaba de mover ficha. Su primer superordenador a exaescala ya está en marcha: Jupiter. Instalado en el Centro de Supercomputación de Jülich, en Alemania, uno de los polos más importantes de investigación avanzada del continente.