Cómo la cerveza se convirtió en un elemento clave para sostener civilizaciones enteras
Piensa en una tarde de sábado cualquiera. Un grupo de amigos se reúne en su bar de toda la vida y comparte vivencias e intimidades junto a un abundante abastecimiento de cerveza. Pasan las horas y los efluvios surten efecto, se dulcifican las experiencias compartidas, se afianzan los vínculos emocionales, se exalta la amistad. ¿Familiar, verdad? Ahora rebobinemos más de 13.000 años en el tiempo y pensemos en las primeras civilizaciones que, comenzaron a asentarse en un territorio fijo y a crear aquello que hoy llamamos sociedad.