Camareros
Los camareros en Murcia son muy insolentes. Y cortos de entendederas. Hay que detallar los pedidos como si estuvieras hablándole a un camarero de seis años, y luego hacer aspavientos y gritar para que te traigan la cuenta. Si falta un azucarillo y el mozo ya ha levantado el vuelo, no te queda otra que ir a buscarlo. En mi familia siempre han tenido fijación con quitarles el trabajo. Mis primos, tras tomar el refrigerio en la mesa de la terraza del café, agrupan en escrupuloso orden la cubertería, vasos, tacitas y platos, y lo llevan todo a la barra, luego les dejan una propina (ellos a los…