Ayer por la noche, Samantha J., natural de Burgos, se puso del revés un vestido de la marca Desigual para ir a cenar con unas amigas y, al verse en el espejo del ascensor, leyó mensajes satánicos cosidos en el reverso de la prenda. “Con las prisas no me había dado cuenta de que lo llevaba del revés. Me percaté al leer la frase ‘In the name of God, let the churches burn’. Me asusté y me dije: ‘¿Por qué han escrito esto aquí si son gente súper positiva?'”, explica la afectada.
No se trata solo de impuestos, se trata de la evidencia, otra vez, de que la Justicia no es igual para todos y todas en este país, algo que conocía bien el rey Juan Carlos cuando lo dijo en 2011. Primero, nos ha llamado la atención la duración del secreto de sumario de la causa Montoro, hemos preguntado a quienes saben y los juristas -pero también las hemerotecas- nos dicen que sí, que esos siete años de secreto de sumario son algo muy excepcional. Siete años que la fiscalía competente trató de acortar sin éxito y que, además, ahora sabemos...