"Por delante quedan decenas de lanzamientos y cientos de satélites de la constelación rusa de órbita baja, destinados a ofrecer un servicio de comunicaciones con cobertura global", adelantaron desde la empresa rusa Biuró 1440.
Starlink, con más de 9.000 satélites en órbita, busca innovar al convertir parte de su infraestructura en centros de datos solares para inteligencia artificial, lo que plantea tanto oportunidades como desafíos en el espacio. Este avance podría transformar la conectividad y el procesamiento de datos, pero también aumenta el riesgo de saturación y colisiones en la órbita baja. Starlink ya opera una constelación gigantesca: 9.357 satélites en órbita al 19 de diciembre de 2025. Ese volumen, sin precedentes en la historia espacial comercial, ahora
Las megaconstelaciones de satélites están de moda. Es rara la semana que no hay un lanzamiento de satélites Starlink. La constelación de SpaceX ya tiene más de 1500 unidades y se dirige con velocidad de crucero hacia el objetivo de completar cuanto antes el despliegue de cuatro mil satélites distribuidos en cinco capas. Más adelante, la constelación muskiana debe contar con cerca de doce mil satélites, aunque hay planes para lanzar muchos, muchos más.
Uno de los primeros actores en darse cuenta de los beneficios de las megaconstelaciones han sido los militares. Los ejércitos modernos dependen cada vez más de sus segmentos espaciales, pero el problema es que los satélites son extremadamente delicados. Un país con un sistema antisatélite (ASAT) puede dejar sordo, mudo y ciego al enemigo simplemente derribando un puñado de satélites (y sí, ni siquiera los satélites en órbita geoestacionaria están libres de estos sistemas: no olvidemos que China ensayó en 2013 un misil capaz de llegar a GEO).
Los satélites Starlink de la compañía SpaceX de Elon Musk, han tenido que realizar decenas de miles de maniobras para evitar colisiones en un periodo de sólo 6 meses. Elementos como otros satélites, sondas y basura espacial generan peligros en la órbita de la Tierra. La cantidad creciente de satélites que orbitan la Tierra podría desencadenar el caos en el futuro y también interfiere con las observaciones astronómicas.
Entre el 16 de julio y el 16 de septiembre se han quemado más de 200 satélites, según el rastreador satellitemap.space de la constelación Starlink de Elon Musk. Anteriormente, los aumentos de satélites destruidos nunca fueron tan significativos, sin embargo parecen ir en aumento. Se calcula que la pérdida de 200 satélites este verano supone una pérdida de 250.000.000 dólares, ya que Starlink ha indicado que un lanzamiento de Falcon 9 cuesta ahora 67.000.000 dólares debido a la inflación. El lanzamiento medio de un Falcon 9 incluye 50 satélites.
La ONU acepta la observación astronómica como exploración espacial y, de este modo, entra en consideración legal el impacto que causan los satélites artificiales en la astronomía. Las Naciones Unidas reconocen su importancia y aceptan examinar los problemas y desafíos que plantean las grandes constelaciones de satélites. Dificultan la investigación en el rango óptico, pero también en otras bandas del espectro electromagnético. No sólo el rango visible está en peligro: además de reflejar la luz del Sol, los satélites emiten en frecuencias que af
China lanzó el pasado viernes al espacio a bordo de un cohete Larga Marcha-4B, desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan, en la provincia septentrional de Shanxi, dos satélites construidos por la Academia de Tecnología Espacial, según informó la agencia oficial Xinhua
La compañía de Elon Musk pone en órbita una tanda de 60 satélites Starlink y este viernes se pondrán otros tantos para su red de internet La compañía SpaceX puso el jueves en órbita otros 60 satélites para su red de internet Starlink, que ya cuenta con más de un millar y a la que este viernes se sumarán otros 60 si el lanzamiento se lleva a cabo con éxito.
Amazon firmó un contrato con su empresa rival SpaceX para lanzar tres cohetes con satélites para internet. El acuerdo, que confirmó Amazon en su web este viernes, significa que el gigante del e-commerce le dará el trabajo de poner sus satélites en órbita a uno de sus principales competidores, la empresa de Elon Musk.
En 2013 y 2015 Rusia puso en órbita baja tres nuevos satélites. Poco después, las sondas comenzaron a ejecutar una serie de maniobras que dejaron perplejos a los expertos. Tras un año aparentemente inactivos, el trio formado por Kosmos-2491, Kosmos-2499 y Kosmos-2504 ha comenzado a moverse otra vez.
Según el general John Raymond, el objetivo de EE.UU. es "no entrar en un conflicto que comienza en el espacio o se extienda a él". También opina que el espacio ya se ha convertido en "un área de combate como el mar, el aire o la tierra" y que, de hecho, Rusia y China ya tienen armas capaces de destruir los satélites de EE.UU.
Después del furor de la película “No mires arriba”, que aparecieran en el cielo una hilera de luces sin ninguna explicación aparente, en medio de la desolación por la crecida récord de casos de Covid-19, no podía generar menos que una explosión en redes preguntando si se acercaba el final o si extraterrestres venían a colonizar la tierra. Sin embargo, se trataba de satélites enviados al espacio por el empresario Elon Musk. Este “tren de luces” fue visto en San Juan, Catamarca, La Rioja, San Luis, Córdoba, Neuquén, Río Negro y también en Chile.
Los satélites conformarían la segunda generación del sistema Starlink y podrían afectar las misiones científicas de la agencia espacial estadounidense, además de los lanzamientos hacia la EEI.
Un cohete Falcon 9 de la compañía aeroespacial SpaceX, del multimillonario Elon Musk, lanzó el domingo 54 satélites Starlink a una órbita terrestre baja desde la base espacial de Cabo Cañaveral, en Florida. Se trata del 16º vuelo de la primera etapa del cohete para esta misión. Tras la separación de la etapa, el Falcon 9 aterrizó en la nave no tripulada A Shortfall of Gravitas, en el océano Atlántico
Corea del Norte ya no buscará la reconciliación y la reunificación con Corea del Sur, declaró Kim Jong Un, mientras su nación prometió poner en órbita tres nuevos satélites espías militares en 2024.
Durante la Guerra Fría las súperpotencias militares buscaron utilizar su armamento nuclear en todo tipo de estrategias y escenarios, intentando implementar desde minas nucleares hasta demolición nuclear. Muy rápidamente se darían cuenta que, a diferencia de los escenarios de destrucción total, podían utilizar los efectos secundarios de las explosiones nucleares a gran altura para bloquear en un área considerable las comunicaciones tanto de radio como satelitales del bando contrario.
Con varias semanas de retraso SpaceX por fin ha podido llevar a cabo el décimo lanzamiento de satélites Starlink de serie. Aparte del número redondo este lanzamiento tiene la particularidad de que ha sido el primero en el que todos ellos...
El negocio está ahí arriba. Amazon se ha sumado a la batalla por controlar las conexiones de internet con el Proyecto Kuiper, una constelación de 3.236 satélites que pretende proporcionar banda ancha «de alta velocidad y asequible» a decenas de millones de personas en todo el mundo. La iniciativa podría dar su primer gran paso a finales de 2022, cuando el gigante tecnológico estadounidense planea lanzar sus dos primeros satélites al espacio. De esta forma, la compañía fundada por Jeff Bezos competirá con el ambicioso sistema Starlink de [...]