Un nuevo experimento revela que quienes sufren insomnio muestran patrones de pensamiento diurno incluso por la noche. Esta diferencia en el ritmo cerebral podría abrir la puerta a terapias más efectivas.
Este vídeo tiene mucho ritmo. De hecho es una visualización con la que se pueden ver, oir y comparar los golpes de bombo, caja, platos y otros elementos de percusión. Pero todo en una simulación física bastante sorprendente y enrevesada.
Iluminamos las noches con todo tipo de luces azules que le envían a nuestro cerebro el mensaje de que tiene que permanecer activo, 'cortándole el rollo' en su misión de producir melatonina.