En la edición del pasado año, la propagandista Liu Sivaya se situó a la cabecera de la procesión y empezó a entonar afectadamente la canción del regimiento. La letra no deja mucho lugar a duda acerca de la naturaleza del evento: «Tanto el mariscal como el soldado marchan en fila. Caminan con nosotros, pisoteando la muerte con la muerte, como en 1941». La idea con la que suelen envolver este pastiche de exaltado fervor nacionalista es tan simple como perversa: del mismo modo que nuestros padres y nuestros abuelos liberaron a Europa del na