MADRID// Ali Mohammed al-Nimr va a ser decapitado por el gobierno autocrático de Arabia Saudí, que posteriormente crucificará su cadáver. Detenido en 2012, ha sido sentenciado a morir por participar con 17 años en protestas que pedían democracia en su país difundiéndolas con una Blackberry. El Gobierno español, que mantiene unas relaciones muy fluidas con el saudí, no ha realizado hasta el momento ningún tipo de gestión para intentar impedir que se le aplique la pena de muerte. La Oficina de Atención Diplomática del Ministerio de Asuntos Exter