Su detención ha tenido lugar hoy por la Policía, cuando al amanecer, a primera hora de la mañana, han acudido a sus respectivos hogares a detenerles por llevar a cabo una acción reivindicativa y pacífica contra el avance de la ultraderecha y el fascismo a principios de febrero en la que colgaron muñecos que representaban a Abascal, Orban y Le Pen, coincidiendo con la primera cumbre del grupo ultraderechista internacional Patriotas celebrada en Madrid.
Si a alguien se le ocurre la mala idea de ser revolucionario, como mínimo debería entender que para eso se necesitan muchos años de trabajo difícil y constante con uno mismo, muchos estudios, mucha reflexión y muchas decisiones durísimas. Hoy se hace todo para que nadie de los nadies lo entienda.