Científicos de la Universidad de Texas en Austin (Estados Unidos) han descubierto por qué las ranas venenosas no se envenenan, un hallazgo publicado en la revista 'Science' que podría tener consecuencias potenciales para la lucha contra el dolor y la adicción.
La evolución se ha basado desde siempre en el dicho popular ‘si no puedes contra el enemigo, únete a él’. El accidente nuclear de Chernóbil (Ucrania) de 1986 causó la catástrofe ambiental con mayor impacto en la historia reciente de la humanidad, y a partir de entonces, muchas especies tuvieron que luchar por sobrevivir.