En la lucha contra el cáncer, el acceso a tecnología de punta no es un lujo, sino una necesidad vital. Los aceleradores lineales (LINAC) representan hoy uno de los avances más significativos en el tratamiento oncológico mediante radioterapia. Su precisión permite atacar tumores con una efectividad elevada y con mínimos daños colaterales, ofreciendo esperanza a miles de pacientes cada año. En este contexto, el estado de Chihuahua se ha posicionado como una entidad pionera al contar con dos aceleradores lineales en operación y una tercera unidad en proceso de instalación. No obstante, detrás de estas buenas noticias también se esconden desafíos importantes en materia de equidad, sostenibilidad y acceso.