Contaba Xavier que se habían ido de allí de manos vacías y terminaba quejándose de una "desprotección total" y de una "mierda de país". Su tuit, que incluye una fotografía del exterior del local, ha suscitado miles de reacciones.
En este breve vídeo se puede ver un ejemplo de alguien que expresa claramente racismo y odio hacia la sociedad finlandesa, al tiempo que se siente lo suficientemente seguro y cómodo en la sociedad finlandesa como para expresar ese odio en primer lugar.
En una entrevista en El Mundo, ha desvelado que su hijo vivió hasta hace 6 años con su ex mujer, sobre la que recayó la custodia tras un duro proceso de divorcio, y que ésta se drogaba. «Las leyes sesgadas e ideológicas están montadas para que, por tener a los niños, haya estado recibiendo una gran cantidad de dinero cada mes: entre 1.800 y 2.000 euros que no se ha gastado en darles de comer a mis tres hijos sino en otras cosas». Para él, que su hijo estuviera solo con su madre «es la clave de todo». Además, en sus declaraciones, ha ido más al