El led ha sustituido en los últimos años a bombillas incandescentes y halógenos y, aunque ha supuesto una revolución, el reto sigue estando en lograr sistemas de iluminación más sostenibles y baratos, según el científico Rubén Costa, para quien el futuro está en las bombillas hechas con proteínas.
El lunes los científicos que trabajan en ciencias de la vida no daban crédito. Después de medio siglo intentando completar uno de los puzles más complejos de la biología, una inteligencia artificial había logrado, por fin, resolverlo. DeepMind había mostrado que era capaz de predecir con exactitud cómo las proteínas se pliegan y forman estructuras tridimensionales que determinan su función dentro de la célula usando un algoritmo de aprendizaje profundo.
El aumento de la población mundial está provocando que la demanda de proteína se incremente. Al mismo tiempo, cada vez hay más conciencia de la insostenibilidad de las fuentes empleadas en la actualidad, dominadas por proteínas animales. El problema radica, en parte, en las grandes extensiones de tierra y las elevadas cantidades de agua que requiere la ganadería y el impacto sobre el medio ambiente que genera.
Se descubre un elemento conocido y usado no solo por el creador de La Gioconda, sino por varios artistas más que se adicionaba a la pintura al óleo para darle más resistencia a la humedad y por sus propiedades antioxidantes. Leonardo da Vinci, Sandro Botticelli y Rembrandt podrían haber utilizado yema de huevo en sus pinturas al…
Investigadores de la Universidad de Wyoming han profundizado en el modo en que los tardígrados sobreviven a condiciones extremas y han demostrado que las proteínas de estas criaturas microscópicas expresadas en células humanas pueden ralentizar procesos moleculares. Esto convierte a las proteínas de los tardígrados en posibles candidatas en tecnologías centradas en ralentizar el proceso de envejecimiento y en el almacenamiento a largo plazo de células humanas.
Comprobaron que cuando los músculos se contraen muchas veces comienzan a producirse en él dos proteínas, llamadas p38α y p38γ. A su vez, la segunda promueve la activación de otra proteína, llamada IL-15, que actúa sobre la corteza motora del cerebro, encargada del movimiento. Todo esto, en conjunto, aumenta las ganas de hacer ejercicio, provocando que se activen más de estas proteínas, hasta llegar a un límite determinado.
Una investigación del Laboratorio de Neuroplasticidad y Neurodegeneración de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) refuerza la hipótesis de que las denominadas proteínas chaperonas no son solo testigos del daño cerebral en el alzhéimer, sino que también son actores clave en su evolución. Esta enfermedad se caracteriza por la acumulación de proteínas mal plegadas (como tau y beta-amiloide), que se distribuyen en el cerebro siguiendo patrones definidos, según ha informado la UCLM en nota de prensa.
Un amplio grupo de científicos ha extraído y secuenciado las proteínas almacenadas durante 21 a 24 millones de años en fósiles dentales de rinocerontes, elefantes e hipopótamos extintos, según detallan dos estudios publicados el miércoles (09.07.2025) en la revista Nature. Con el objetivo de conocer mejor a las especies que alguna vez vivieron en la Tierra, la ciencia ha buscado durante muchos años el ácido desoxirribonucleico (ADN) antiguo guardado en los fósiles. El más antiguo tiene una datación de dos millones de años.