Con cortes similares a los de la vaca y un precio más bajo, la carne de burro se incorpora al mercado de Chubut. El productor Julio Cittadini defendió la iniciativa en Infobae a la Tarde, donde anticipó una degustación abierta para medir la aceptación social.
Esta transición alimentaria forzada marca un hito en la historia productiva del país, evidenciando que el modelo económico actual de derecha ha desplazado el consumo de la clásica carne de vaca por opciones que antes eran marginales.
El precio de la vivienda sigue siendo uno de los problemas que más preocupan entre los habitantes de la Comunidad de Madrid y Móstoles no se queda atrás. De hecho, este municipio se ha convertido en uno de los más caros para comprar una casa, superando a otras localidades similares como Alcalá de Henares o Paracuellos del Jarama. Actualmente, está lo más alto que ha estado nunca, alcanzando su máximo histórico en el último mes.
El pasado mes de diciembre ha confirmado una realidad ineludible en la provincia de Madrid: el mercado residencial vive un momento de ebullición, con crecimientos de precios generalizados que desafían la capacidad adquisitiva de los hogares. El último informe de la tasadora Tinsa revela una variación interanual del precio residencial del 19,6% en el conjunto de la Comunidad de Madrid, una cifra que, descontando la inflación, se traduce en un notable crecimiento real del 16,3%.
A pocos días del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, que se celebrará el próximo 22 de diciembre, la ilusión de que toque el Gordo convive con un contexto económico que ha transformado por completo la forma en la que los españoles imaginan gastar el premio. Aunque la inflación ha moderado su avance respecto a los picos recientes, la pérdida de poder adquisitivo acumulada y el encarecimiento histórico de la vivienda han reducido, y mucho, la capacidad real de los 328.000 euros netos que deja hoy un décimo premiado del Gordo.
Los hogares alemanes y franceses experimentan importantes incrementos de precios, al contrario que Polonia, República Checa y Rumanía, que verán rebajas en su factura gastronómica navideña
Los primeros prefirieron la sorpresa, el asombro, y la llamaron carne cultivada o carne limpia o incluso carne inanimal. Pero últimamente algún marquetinero recordó las lecciones de su curso de ingreso y empezó a llamarla supercarne –supermeat–. El nombre todavía es materia discutible pero la cosa parece decidida: se trata de fabricar carne –verdadera carne– comestible en un tubo de ensayo.
En España comemos casi 50 kilos de carne por persona al año, un número muy elevado teniendo en cuenta que las recomendaciones de la OMS sitúan la media aconsejada en 21 kilos, y 11 kilos en el caso de la Agencia Española Aesan. Pero no solo eso, aunque la carne más consumida es la de pollo, seguida por la de cerdo, un tanto por ciento de estos 50 kilos de carne de media que toman los españoles representa la carne de conejo. Un hecho que suele impactar mucho a los ciudadanos de otros países en cuyas gastronomías este tipo de carne no se consume.
A medida que se acrecienta el temor a una escasez de carne, Meijer, Kroger y otras tiendas de comestibles han puesto límites temporales a la carne molida de res, cerdo y aves frescas para evitar la compra y el acaparamiento por pánico. En las tiendas Kroger en Michigan, se han publicado letreros de límite en las secciones de carne fresca. Para los consumidores que solicitan la recogida o la entrega de sus compras, los carritos de compras en línea están limitados a dos paquetes de cada categoría de carne, incluidas todas las variedades de carne
El pasado 4 de julio se celebró en Londres el World Steak Challenge 2018, un concurso internacional de carácter anual que otorga el galardón a la Mejor Carne de Vacuno del Mundo, que ganó un solomillo de carne de vaca finlandesa de raza Ayrshire, por ser "extremadamente tierna y sabrosa,...
El consumo de carne aumenta cada vez más, sin embargo el planeta está cerca del límite en su capacidad de producción. El ganado ya acapara el 30% de las tierras habitables y absorbe el 70% de nuestros recursos hídricos. Para muchos habría que modificar nuestra dieta y consumir menos carne, pero ¿cómo reemplazarla?
La cantidad de animales sacrificados para el consumo humano y luego desperdiciados equivale a una sexta parte de toda la carne producida en el mundo. Reducir este desperdicio no solo beneficiaría a los animales, sino también al medio ambiente, ya que contribuiría a una disminución significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de la ganadería, que actualmente representan casi el 15% del total.