Núria Garrido Blanc, que comparte la junta de Som Vivienda y el negocio inmobiliario con algunos familiares, tiene al menos 35 viviendas, la mayoría en el barrio barcelonés de la Barceloneta. Gracias a varios testigos, la 'Directa' ha podido comprobar que la mayoría de los contratos vigentes son de corta duración y, por tanto, no están sujetos a la regulación de precios.