La era de la posverdad es un tiempo dominado por el relativismo. Ya no hay una realidad material, asible, contrastable; solo puntos de vista, voluntades, hechos alternativos. En un mundo en el que la objetividad no existe, todo es relativo. También las distancias. Así, puedo decir que la virtud se encuentra en un punto intermedio entre Hillary Clinton y Donald Trump. O que la elección óptima está tan apartada de quien cuestiona el Holocausto como de quien trabajó en un banco. Situarse en la mediatriz que separa a Macron y Le Pen es algo así com
Es increíble pero cierto, ya no se habla de Sánchez, ni de Teresa Ribera, ni de Marlaska, ni de Margarita Robles, sólo de Mazón. Por arte de magia el huido Sánchez (Paiporta, Bakú, Brasil) y los responsables directos de la gestión de la catástrofe, no es que no tengan responsabilidad alguna, es que no existen.
En este video, te explico cómo las redes sociales están viviendo una transformación sin precedentes. Analizamos cómo la inteligencia artificial y los usuarios están redefiniendo la veracidad en internet.