Fuera de las fronteras de Suiza, la democracia se ve sometida a una presión cada vez mayor. Pero dado que el declive gradual es hoy en día tan habitual como los golpes de Estado violentos, no siempre está claro cuándo, o si realmente, «llega a su fin». ¿Existe un momento en el que una democracia deja de serlo? «Cuando ya no es posible lograr un cambio político significativo a través de las urnas», reza la regla general de Kevin Casas-Zamora.
Desde ese miércoles, los documentos estarán a disposición de todas las personas interesadas en la página web oficial de Moncloa. El Gobierno no esperará a que se apruebe la ley de información clasificada para sacar a la luz los documentos secretos del 23-F. Se lo pidió el escritor Javier Cercas a Pedro Sánchez durante un reciente coloquio en el Congreso, sumándose a una demanda histórica de partidos como el PNV, y el Gobierno dará el paso este martes. Los documentos relacionados con el golpe de Estado del 23-F serán desclasificados.
Sánchez ha vuelto a aplicar en la selección de personal su filtro moral habitual, es decir, ninguno. El caso de Borja Cabezón no supone la excepción sino la confirmación Empiezo a pensar que me quedé corto. Durante años, he sostenido que el sanchismo no podía ser calificado en términos ideológicos porque no pasaba de ser una forma de ejercer el poder, esencialmente violento y cesarista, cismático y adversario de la lógica democrática. La sospecha de que el sanchismo podría pasar a la historia no como un producto político, sino como un negocio s
No es un accidente electoral: es una estrategia muy bien definida que convierte la frustración en votos contra los propios derechos. El avance de la ultraderecha en España no es una anomalía ni una rabieta pasajera. Es el resultado de una arquitectura política, mediática y económica construida durante décadas. Crece Vox en Aragón y Extremadura. El Partido Popular normaliza su agenda mientras finge sorpresa. Y el ruido se impone sobre cualquier análisis serio.