Un equipo de investigadores de varios centros españoles, en colaboración con la empresa BioDan Group, ha desarrollado un prototipo de bioimpresora 3D capaz de crear piel humana totalmente funcional. Los resultados del trabajo han sido publicados recientemente en la revista Biofabrication, demuestran, por primera vez, que a través de las nuevas técnicas de impresión en tres dimensiones se puede producir piel humana.
Una nueva técnica reprograma células de la piel en células madre neurales que localizan y reducen drásticamente el tamaño de tumores cerebrales en ratones. Los tumores como el glioblastoma no pueden ser eliminados mediante una cirugía por la forma en la que se diseminan en el cerebro. Pues extienden raíces de células cancerosas a través del cerebro. Gracias a este nuevo método han conseguido reducir los tumores cerebrales a un 2 o un 5% de su tamaño original.
La mayoría de las personas asocia a los africanos con la piel oscura. Pero diferentes grupos de personas en África tienen casi cada color de piel en el planeta, desde el negro más profundo en el Dinka de Sudán del Sur al beige en el San de Sudáfrica. Ahora, los investigadores han descubierto un puñado de nuevas variantes genéticas responsables de esta paleta de tonos.
La impresora de piel humana de Getafe: Sacamos placas ya listas para trasplantar. Visitamos el laboratorio de la Universidad Carlos III donde José Luis Jorcano y su equipo han diseñado una bioimpresora 3D que produce trozos funcionales de tejido epidérmico.
“Nuestro principal objetivo ha sido desarrollar un material similar al de las tiritas o vendajes con la propiedad de pegarse a la temperatura de la piel, unos 37°C. Al enfriarlo a temperatura ambiente, 20-25°C, se elimina sin ningún tipo de esfuerzo ni tirones”, señalan los autores del nuevo adhesivo, los investigadores Mónica Fuensanta y José Miguel Martín. Su gran potencial radica en evitar a los pacientes las molestias habituales al desprender vendajes y apósitos quirúrgicos, médicos e incluso las tiras musculares en kinesioterapia.
Los dermatólogos españoles han observado un aumento de consultas sobre diversa sintomatología cutánea y sospechan que pueda estar relacionado con el coronavirus. Urticarias, manchas en manos y pies, ronchas rosáceas, sabañones o vesículas como la varicela, entre otras, son algunas de las manifestaciones. Tres hospitales han puesto en marcha el estudio COVID-Piel.
Los mecanismos con los que estos cefalópodos son capaces de mimetizarse con los colores del fondo marino, mediante el control de millones de células pigmentadas de la piel, son más complejos de lo que se pensaba. Esta destreza de cambio del patrón de la piel es progresiva y diferente con un mismo sustrato.
Al parecer, según las conclusiones extraídas de este informe, existen ciertas bacterias que al ser retiradas con la limpieza diaria pueden provocar que a piel se seque, llegando incluso a causar la aparición de irritación, picores e infecciones. Lo cierto es que la prestigiosa universidad estadounidense va incluso un paso más allá.
«La piel mantiene una capa de aceite y un equilibrio de bacterias 'buenas' y otros microorganismos. Frotar la piel con jabones los elimina, especialmente si el agua está caliente». Como resultado, añade el profesor: «La piel puede volverse seca, irritada o con picazón algo que puede permitir que las bacterias y los alérgenos rompan la barrera que se supone que debe proporcionar la piel, lo que permite que se produzcan infecciones de la piel y reacciones alérgicas».