Hace algunos años Eduardo Blasco estaba ojeando un ejemplar de la revista Muy Interesante cuando vio que pedían colaboración ciudadana para ayudar a la comunidad científica. La idea era poder elaborar un registro para saber por dónde se estaban moviendo las distintas especies de medusas en las costas españolas. Y de inmediato, se le ocurrió una idea. Porque aunque la revista organizaba algunas campañas y recogía especies en sitios concretos, "no podían estar en todas partes". Pero los ciudadanos sí. Sobre todo en verano.
Este animal provoca un dolor muy intenso con sus espinas y al estar semienterrado en la arena, es casi imposible de ver. En verano las playas españolas rebosan de personas que las visitan para disfrutar del buen tiempo y del mar, pero muchas veces un inocente baño puede hacer que te lleves un disgusto. Todos conocemos el peligro de las medusas, pero no estamos tan familiarizados con el llamado pez araña.
Este insecto, que apenas mide entre dos y seis milímetros, se encuentra sobre todo en la vegetación de los caudales de los ríos. Aunque no transmite enfermedades, su picadura llega a ser muy molesta y dolorosa. Este insecto, que apenas mide entre dos y seis milímetros, se ha convertido en una plaga en varios puntos de la península y es la razón por la que algunos ayuntamientos han comenzado ya sus labores de control, que normalmente tienen lugar entre mayo y octubre, el tramo más caluroso del año.
Investigadores de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, realizaron un experimento en el que se descubrió que los mosquitos Aedes aegypti, conocidos por ser transmisores de enfermedades como el dengue, prefieren ciertos colores una vez detectan el dióxido de carbono (CO2) que emitimos al respirar. El gas actúa como un disparador, activando la búsqueda de los insectos por colores específicos. Según los hallazgos, los mosquitos se sienten atraídos principalmente por los colores rojo, naranja y cian.